R.·. L.·. José Garibaldi N° 2

Or.·. de Montevideo

La R.·.L.·. José Garibaldi N° 2 nace del seno de la R.·..L.·.Librepensadores N° 1. Su nombre, entonces, es un homenaje al Ilustre Hermano que con la templanza de los grandes inspiró a las tropas italianas que el 20 de setiembre de 1870 derribaron en Roma las fuerzas del dogmatismo y la intolerancia papal.

Garibaldi, “el héroe de dos mundos”, desde su juventud se enroló en las filas progresistas: combatió en la década de los 20 y 30 en Italia y Francia. Derrotas aquellas revoluciones liberales, emigra a Brasil y allí se vincula al sector republicano de Rio Grande do Sul, que intentaba construir una República independiente, al tiempo que luchaba contra la monarquía. Por esos años, principio de los 40, su vida espiritual se enriquece grandemente; conoce y se casa con Anita, su compañera de todas las horas y se inicia como masón.

Derrotada la revolución “farropilha” emigra a Uruguay junto a cinco compañeros. En estas tierras trabará amistad con algunos periodistas e intelectuales liberales de Montevideo, vinculándose así también a los acontecimientos políticos. En esos años se desarrollaba la llamada “Guerra Grande”, que habiendo nacido como una guerra civil entre orientales (colorados y blancos) se transformó en un complejo conflicto regional, en el que también intervinieron Francia e Inglaterra.

La ciudad de Montevideo es sitiada, sufriendo esta penosa situación entre 1843 y 1851. Allí se instala el llamado Gobierno de “La Defensa” y Garibaldi formara parte de él. Llegado a la bahía platense precisamente en 1843, asistió a estos acontecimientos, preocupándose por su parte de organizar a la colonia de italianos residentes en la ciudad. De aquellos civiles, la mayor parte de ellos artesanos, nace un cuerpo militar voluntario conocido como “Legión Italiana”.

Dentro de los muros de la ciudad sitiada se desarrolló una importante agitación cultural y masónica. José Garibaldi – así se lo conocía en estas tierras y así firmaba los partes militares y otros papeles – se afilia a “Les Amies de la Patrie”, logia francesa que tenía en su cuadro, sin embargo, a muchos orientales, argentinos y de otras nacionalidades.

En 1848, cuando la chispa revolucionaria se enciende nuevamente en Italia, Garibaldi emprende el regreso a las tierras que lo vieron nacer, conservando sin embargo un recuerdo muy especial para los sacrificados habitantes de Montevideo y del Uruguay, país que él consideraba como su segunda Patria.

Este Taller intenta con la modestia de sus fuerzas, recoger la herencia del ejemplar combatiente por nuestros caros principios.

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