R.·.L.·. LIBREPENSADORES Nro.1

Logia de Fundación pues, de ella han nacido – a través de un proceso de multiplicación – los otros Talleres de nuestra Obediencia.

Fue fundada el 20 de setiembre de 1994, “Día Universal del Librepensamiento”. De allí su nombre. Conmemora ese día la entrada triunfal en Roma, en 1870, de las fuerzas patrióticas de Víctor Manuel II, Cavour y Garibaldi, que buscaban la unidad italiana.

Roma fue el último baluarte de la reacción vaticana aliada al imperio francés de Napoleón III. Su caída fue en buena parte obra de los “Camisas Rojas” del General José Garibaldi, Hermano masón que había luchado primero con las fuerzas republicanas contra el Imperio en Brasil, y luego en el Uruguay al costado de las fuerzas liberales que defendían la Ciudad de Montevideo en el sitio que se le había impuesto entre 1843 y 1851, durante la llamada Guerra Grande.

El Librepensamiento, en principio y en acción.

“Entiéndase por Libre Pensamiento la aplicación de la Razón, la experiencia, la observación y la prueba, como únicos medios dignos de crédito para la determinación de la Verdad.

En consecuencia, el Librepensador rechaza toda autoridad que se oponga a la razón, ya sea aquélla de un hombre, la de un libro o la de una organización basada en la revelación, los milagros o la tradición.

El Librepensador no puede pues reconocer como definitivo ningún sistema o doctrina.

No puede, el Librepensador, limitarse a negar simplemente todo lo que no resiste al toque de la Razón, sino que debe extender el conocimiento humano a la luz de sus principios.
Para que sea fructífero, el Libre Pensamiento debe aplicarse no solamente a alumbrar a la Humanidad, sino a resolver los problemas sociales.

Al enfrentarse con estos problemas, los librepensadores deben tener presente la necesidad suprema de lograr para todos, sin distinción de sexo, de raza o de nacionalidad, una igualdad completa en el ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes”.

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